
La calidad de un cuchillo está determinada, en gran medida, por la calidad del acero. Las características más importantes del acero empleado en la fabricación de las hojas son la resistencia a la corrosión y la dureza. Ambas se consiguen a través de la composición química y el tratamiento correcto de calor.
La competencia del fabricante de instrumentos cortantes se manifiesta en la selección de los tipos óptimos de acero que debe estar dirigida al uso concreto que se le va a dar a los mismos.
ZWILLING J.A. HENCKELS ha adquirido esta experiencia en su larga tradición como fabricante de instrumentos cortantes y, en el pasado, también como productor de acero.
En la industria de instrumentos cortantes se emplean diferentes tipos de acero, pero en las últimas décadas se ha impuesto con creces el acero inoxidable.
El acero al carbono es el tipo más antiguo de acero. Posee la desventaja de resultar extremadamente propenso a la corrosión.
La designación "inoxidable" está permitida para todos los cuchillos fabricados en acero inoxidable (p. ej. acero al cromo). "Inoxidable" significa que los cuchillos no sufren corrosión cuando se exponen a aire húmedo y que son resistentes a los ácidos con los que están en contacto en el uso diario.
Cuanto más tosca sea la superficie, más fácilmente se producirá la corrosión. O, lo que es lo mismo: cuanto más fino el amolado o pulido de la superficie de la hoja, más resistente será ésta a la corrosión.
ZWILLING J.A. HENCKELS tuvo hasta 1965 una producción propia de acero. La empresa investigó intensivamente cómo se podían optimizar las propiedades del acero de modo específico para las exigencias de la producción de instrumentos cortantes. Tomando como base las experiencias y los resultados de la investigación de cada época se desarrolló la fórmula para la fundición especial de ZWILLING J.A. HENCKELS con la proporción óptima de carbono, cromo y otros componentes.